Las verduras sorpresa

Bueno bueno, en línea con lo que os vengo contando últimamente sobre el consumo y la compra de alimentos local y el blablablá este con el que os he matraqueando en los últimos post, hoy os contaré el relato de mi primera experiencia con la “compra ecológica de proximidad”.

Yo personalmente he hecho la compra en este lugar:

http://www.ilovefood.es/

Primero porque es lo que hay en la zona en la que me encuentro, segundo porque ese hombre rudo con pinta de payés me acabó de convencer.

Productos ecológicos, artesanos y de proximidad

Productos ecológicos, artesanos y de proximidad

(Al descargarme la foto para mostrárosla he descubierto que se llama David. ¡Hola David desde aquí te saludamos y aplaudimos tu imagen como reclamo muy efectivo!)

El proceso de compra es sencillo, el típico de Internet en el que tu entregas todos tus datos y rezas para que no te estén estafando.

****A propósito de esto último le ruego a OtaolaJunior una colaboración estelar en la que desvele los sucesos que le han venido ocurriendo estos días. Que dan para guión de Hollywood pero se tendrá que conformar con un post aquí… Solo os adelanto que implican suplantación de identidad con estafa internetera de venta de móviles… Si ella no se anima ¡yo misma os lo relataré cuando acabe la investigación policial!****

Bien, os adelanto que estos hortelanos son hasta la fecha honrados en este sentido, y dan lo que prometen solo que el repartidor no es David…

Cuando estás haciendo la compra puedes elegir lo que quieres, o ¡puedes decantarte por la opción sorpresa! En la que eliges una “caja” pequeña, mediana o grande, pagas y entonces rezas para que te lleguen cosas que seas capaz de manipular. El sistema es el que me comentaron que había en El bulli, dices si hay algo que detestes o a lo que seas alérgico, y te encomiendas a su sabiduría y a vivir la EXPERIENCIA.

Pues esto igual de innovador, te preguntan:

¿Hay algo que no quieras? Dudé sobre si poner o no tomate, ya que esta hortaliza (también se discute si es una fruta, a mi me da igual, esa no es mi guerra) está en el limbo de mis preferencias… No me gustaba pero me he forzado a tolerarla en un proceso por adultizarme y educarme… Al final no puse nada y me tocó premio por lista y por adulta.

¿Prefieres cantidad o variedad? Mmmm difícil pregunta, así en plan metafísico me inclinaría por cantidad, pero hablando de frutas y verduras, preferí variedad ya puestos.

Y también te preguntan algunas cositas más sobre tus horarios y si tienes portero al que dejarle el paquete, y todo con muchas reminiscencias a otra época en la que la gente tenía horarios y porteros.

Pues nada, datos personales, pago y a esperar. Después de muchas y durísimas negociaciones con el repartidor, porque la ciudad está estos días on fire y poblada de manifestaciones y cortes de calles, me llegó la caja.

Sobre este momento entrega, no podría haber llegado en peor momento, porque yo en esos instantes me encontraba en mi casa si, pero manteniendo una ciber-reunión de planificación con todo mi equipo, y para sorpresa de los otros ciber-co-asistentes, tuve que atender el pedido. El hombre de muy buena fe estaba empeñado en que comprobara si la caja me satisfacía, y que lo remirara todo, y yo empeñada en que se pirara muy rápidamente y dejara de hablar y todo muy bien muchas gracias, si muy bien gracias ¡MARCHESÉ!

Y nada, posteriormente me enfrenté a la caja y tengo varias reflexiones para compartir:

1)   Las verduras sorpresa son misteriosas.

Hay algunas verduras que me ha costado identificar. Me he decidido por cocinarlas estilo guiso como en mi casa se solían cocinar las vainas, acelgas, puerros y casi todo lo que tenga color verde. Y tras probarlas y luego de arduos estudios botánicos y de consultas a expertos verduleros, ¡he descubierto una variedad nueva de acelgas que no tienen pencas! Esto para una vasca como yo, ha sido difícil de asimilar porque viene siendo lo que mayormente nos comemos de la acelga. Pero desde ya os digo, EXISTEN, y se comen, y no están mal.

2)   Las verduras sorpresa son hostiles.

Vienen en su forma completa y a dependiendo de vuestro grado de ruralidad a lo mejor nunca las habíais tratado así (ese es mi caso). Vienen con ramas, hojas, y todo lo demás que no suele venir en las latas y bueno, ¡hay que investigar qué se come y qué no! Gracias a Youtube y a mi Ama que son la fuente de todos mis conocimientos en este terreno (y en tantos otros), pues algo haré con ellas.

alcachofa

Hola ¿qué hago contigo?

3)   Las verduras sorpresa saben a cosas sorprendentes.

Saben a huerta, a campo, y tienen un remoto parecido con cosas que puede que hayas probado hasta la fecha, pero más intenso. Nada de sabor a corcho ni a poliexpán, ¡un mundo nuevo de sabores reales!

4)   Las verduras sorpresa te fuerzan a hacer cosas nuevas.

Con tantas verduras como tengo ahora mismo, tanto en variedad como en cantidad, he tenido que hacer una labor de investigación para planear qué hacer con ellas. Así muchas irán en salteado, con crema de queso, al horno, al vapor, a la plancha… Todo recetas nuevas que nunca me hubiera molestado en hacer, porque tampoco soy yo de sobredosis de verde.

Bueno aparte de que hay que poner un esfuerzo mínimo de tu parte por cocinar las verduras, lo demás son todo ventajas y acumulación de conocimientos (¡botánicos y culinarios!), y una notable mejora en la alimentación.

A parte de que si seguimos por esta senda de comer todo enlatado, envasado y procesado, podemos acabar como la sociedad americana, podéis comprobar en este ejemplo flipante como niños de 6 años no distinguen una patata de un tomate:

Así que fuera de bromas, creo que es una iniciativa estupenda, que la calidad precio es insuperable, y que en cuanto se me acabe esta caja pediré otra más.

También desde aquí os pido que si tenéis recetas o trucos verduriles, ¡me los hagáis llegar como sea porque falta me hará!

 

El poder del consumo

Hasta que no se incorporen al sistema más elementos de democracia directa o nos invada un país del mundo civilizado, lo cierto es que votar cada cuatro años es el único acto político activo que se nos permite, junto a los desfiles populares en los que se han convertido las manifestaciones.

Fuera de asociarnos o de apoyar tal o cual iniciativa hay un acto que hacemos TODOS los días y al que a veces no le damos la importancia democrática que le corresponde, CONSUMIR.

voto

Todos los días compramos, usamos, comemos, tiramos o atesoramos bienes o servicios que son en el fondo lo que hacen mover el mundo. Y lo disociamos de la carga política que puede tener simplemente porque se nos esconde, y además porque no nos molestamos lo suficiente en investigar que hay detrás de cada una de estas pequeñas decisiones.

Los lamentables incidentes de la fábrica textil de Bangladesh que producían para empresas tan conocidas como Mango, Primark o El Corte Inglés han traído de nuevo a la actualidad esta cuestión. 388 muertos y más de mil heridos a causa de un terrible incendio que no se trata de un accidente, sino de una negligencia por falta de adecuados programas de seguridad.

Aunque la responsabilidad penal no irá más allá de los propietarios de la empresa, la responsabilidad moral se extiende a todos, también a estos clientes, que son deben ser responsables de conocer las condiciones en las que se realizan sus pedidos. Además, nosotros como consumidores somos tan responsables como ellos de esas muertes, porque está en nuestra mano informarnos y desincentivar con nuestras decisiones de compra, las prácticas que conducen a esas tragedias.

Aquí surge otro problema. La fiebre por lo barato, por gastar menos y tener más. El lowcost. La tendencia lowcost ha democratizado muchos sectores de consumo, haciendo más accesible para el común de los mortales que cada vez ganamos menos, ciertos productos que antes suponían desembolsos enormes. El ejemplo más claro es el de las compañías aéreas de bajo coste, que permiten viajar a lugares para los que anteriormente había que ahorra quizá años.

Pero esta presión a la baja de los precios nos ha conducido a un modelo en el que para tratar de reducir costes y nunca beneficios, se deslocalizan las empresas, se reducen los salarios se exprime la competitividad… y sino se hace directamente, se subcontrata la producción a fabricantes que si estén dispuestos a hacerlo.

Las empresas se lavan la cara adoptando voluntariamente programas de Responsabilidad Social Corporativa, firmando programas de buenas prácticas por aquí y por allá, uniéndose en organizaciones que vigilan esto (de estos de Business Social Compliance Iniciative, es miembro El Corte Inglés…). Pero lo cierto es que esos códigos, prácticas y blablablismo solo se aplican generalmente a lo que es directamente parte de su empresa y no a las empresas que subcontratan para hacer el “trabajo sucio”.

Y esto es intolerable. No podemos seguir alimentando este sistema. Es nuestra obligación y nuestra responsabilidad informarnos y evitar alimentar con nuestro dinero esta monstruosidad que condena a los trabajadores de los países en desarrollo a ser nuestros esclavos. SI, ESCLAVOS. Porque la mayoría de las veces el régimen en el que trabajan dista muy poco de la esclavitud.

Y no solo en los países en desarrollo. En nuestros países también se están deteriorando las condiciones laborales y nosotros diariamente podemos y debemos influir en esto. Pagando más si hace falta, porque lo que no pagamos de una manera lo acabaremos pagando de otra.

Tenemos infinitamente más poder como consumidores que como votantes, esta es la realidad. Aunque mediática y sociológicamente se le de más importancia al voto, son nuestras decisiones de consumo las en el fondo moldean la sociedad.

Yo evidentemente no soy gurú de nada y solo trato de ser consumidora responsable. Pero desde aquí quiero hablar de dos iniciativas que con esta filosofía tratan de iluminar y concienciar las decisiones de consumo, y quizá os animen en este sentido.

La primera es la de la Campaña Ropa Limpia, centrada en el sector textil. Ropa limpia de violaciones de derechos humanos, que lucha por que se cumplan derechos laborales mínimos. Exponen los puntos negros de las empresas textiles, una por una, y tratan de presionarles para que garanticen unos mínimos a sus trabajadores (mínimos como evitar la explotación infantil, el trabajo forzado…). Que lo pongan en práctica y que vigilen su cumplimiento en TODA su cadena de producción. No solo en sus tiendas de Madrid… También realizan campañas de investigación y denuncia, imprescindibles para concienciar a los consumidores y presionar a las empresas y poderes públicos para que tomen medidas.

La segunda iniciativa es más ambiciosa, se trata del movimiento KNOWCOSTERS. Un movimiento que propone consumidores informados y empresas responsables. En su página web hay mucha información al respecto, pero básicamente su lema es: knowcosters

Cuando los consumidores optamos por un producto, le estamos mostrando nuestro apoyo y por tanto, también estamos apoyando a la fábrica o empresa que lo produce y al entorno económico y social en que es producido, configurando de forma directa el mundo en el que vivimos. Si a eso le añadimos las repercusiones sociales que tiene la dinámica LOW COST, el resultado es un panorama que exige una reacción social para apoyar con nuestro consumo la sociedad a la que aspiramos.

También tienen una propuesta que animan a las empresas a adoptar, de momento con poco éxito, el triple marcaje. Este marcaje consiste añadir al Precio de Venta, el coste bienestar y el coste planeta. Es decir, añadir en cada producto información sobre el respeto a las condiciones sociales y económicas de todos los implicados, e información sobre el cuidado del medio ambiente y el entorno.

Quizá todo esto suene utópico, y parezca que nosotros individualmente poco podemos hacer, pero somos todos nosotros los que formamos la clientela de esas empresas, o su target como les gusta llamarnos. Y somos nosotros los que podemos forzar el cambio de rumbo. Así de sencillo.

Nuestro potencial como consumidores es enorme, y a través de él podemos configurar el mundo en el que queremos vivir. Se trata de estar informados y de actuar en consecuencia, de nuevo así de sencillo y así de complicado.

 

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BONUS TRACK

Para celebrar que hoy es el día de la libertad de prensa o de la ciencia ficción como es conocido en este país, os dejo un vídeo de como ha tratado la prensa nacional y la extranjera los sucesos de Bangladesh y El Corte Inglés.

¿Que El Corte Ingés sea uno de los principales anunciantes de ciertos grupos mediáticos puede haber tenido algo que ver?

 

 

 

 

 

Amy Winehouse, o el declive total

A mi Amy me flipaba. Vi su evolución de outsider sin pretensiones a ocupar y liderar el mainstream, sin abandonar su personalidad por el camino pero si su alma, y la adoré a cada paso del camino.

La degradación se ve clara, pasó de jovencita sana de enorme sonrisa y tentativa de estilo indefinido, a icono escondida debajo de su moño, raya del ojo,  e incontables tatuajes.

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Su música fue evolucionando con ella, haciéndose más oscura y desangrada según su vida iba entrando en una espiral de drogas, violencia y autodestrucción. No me gustan las frases hechas, si a vosotros tampoco y preferís otras metáforas, valen todas: un torbellino, una cuesta abajo, una caída libre…

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Sus allegados señalaron un claro culpable de la degeneración de Amy, Mister Blake Fielder Civil, su pareja sentimental e incitador al consumo de drogas, detonante de todo lo demás.

Blake era ya un consumado adicto a todo cuando conoció a la dulce Amy, que había manifestado reiteradas veces su postura antidrogas, y la inició en el camino de perdición que acabaría con su vida. El Señor Winehouse padre hizo incluso un llamamiento en la televisión nacional expresando la preocupación por la deriva de su hija junto al politoxicómano Blake.

La versión de Blake por supuesto es otra, en una de las pocas entrevistas que ha concedido a los medios se le medioentiende (ese acento Londoner marginal es difícil de interpretar..) que él siempre la intentó frenar, tratando de convencerla de que probar las drogas de adulto era una estupidez, y que el ya estaba perdido por haber sido un adolescente rebelde, pero que ella se podía salvar.

Sea como fuere, su relación y el consumo de drogas fueron de la mano. El propio Blake dice que Amy amaba la droga más que a él, y viceversa. Otros dicen que su violento y excesivo amor era su droga. Su turbulenta vida se complicaba y su creatividad aumentaba.

Rompían, se reconciliaban, se insultaban, se pegaban, se arreglaban y vuelta a empezar. Llegaron a casarse en secreto alejados de sus familiares, y tras la boda Amy se tatuó en el corazón un bolsillo en el que ponía “De Blake”, pero no fue esta la mayor marca que la relación dejó en su vida.

Sus mejores canciones surgen de esta época, reproduciendo el eterno esquema de autodestrucción – malditismo – genialidad creadora. Así nació Back to Black.

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Sus características icónicas también se gestan aquí, el moño descomunal, la raya del ojo excesiva, sus bailarinas rosas, los tatuajes de pinups, su perenne e imprevisible cuelgue. Y por encima de todo, su enorme talento, su potencia interpretativa, la voz llena de matices y perfecta para el jazz, el soul, el r&b,  que iba cogiendo fuerza a medida que su vida se descontrolaba.

Muchos advirtieron el potencial que albergaba. El productor tras el éxito de las Spice Girls intentó apadrinarla y dirigir su carrera y ella una y otra vez fue escapándose a los dictados de la industria, cambiando de representante o de compañía de discos. Permaneciendo fiel a su estilo musical, y de vida.

A mi, lo que más me gustaba de Amy es que a pesar de su éxito, no era una estrella prefabricada que fuera con las respuestas preparadas oídas una y otra vez en tantas bocas distintas, le entrevistaban y decía lo que se le ocurría. No había un publicista o un equipo detrás de sus intervenciones. Solo ella y el día que tuviera. Hay mil ejemplos.

En este se entretiene tocando el ukele y se intenta ligar al entrevistador.

En este solo repite una y otra vez “YouknowwahtImean” sin aportar mucho y preguntando ella cuando no sabe qué decir.

No Amy, really nobody knows what you mean

También hay infinitos (aquí una lista de 78…) vídeos de ella rondando por Camden, su feudo, donde intentaba hacer su vida sin preocuparse por la atención que despertaba. Era amable con los fans y en general también con los periodistas, a los que a veces hasta les hacía un té.

Cuando el interés pasó de su música a cualquier cosa que hiciera con su vida, cada vez era más difícil soportar la presión. Se la ve reaccionar de manera agresiva, insultando, escupiendo o amenazando. Supongo que incluso la provocarían, porque todo lo que hacía era noticia (desde coger un taxi a coger un tren), todo era portada, nunca había demasiado escándalo ni demasiada polémica, todo el mundo opinaba, todo el mundo quería saber más y más de su inquietante vida.

Ella trataba de mantenerse auténtica y a flote, pero sus excesos le impidieron muchas veces cumplir con sus compromisos como artista, y canceló varias actuaciones. Cuando conseguía actuar no era mucho mejor ya que llego a un punto en el que era incapaz de cantar y de coordinar sus movimientos, se iba o se la tenían que llevar entre abucheos.

Se fue haciendo más y más pequeña, más invisible y preocupadamente delgada bajo su moño, hasta un punto que parecía que fuera incapaz de sostenerlo con su pequeño cuello.

La hecatombe final llegó cuando se tiñó de rubia y apareció en unas imágenes que alguien de su círculo difundió, fumando crack. Por aquel entonces Blake estaba en la cárcel, pero en el vídeo de fondo sale la foto de la boda de la pareja. La imagen, y la asociación de ideas, es potentísima.

amy-fumando

Su carrera tocaba fondo y Amy se estaba ya convirtiendo en un esperpento, parodia de lo que fue. Y no podía ser en el peor momento, dos semanas antes de los Grammy la mayor entrega de premios de la música pop, a los que estaba nominada en seis categorías.

La cantante se había vuelto tan incómoda e impredecible que se le denegó el visado para asistir a la gala en EE.UU, y se organizó una actuación “virtual” desde el este de Londres. Los rumores apuntaban a que se inmolaría en directo frente a 17 millones de telespectadores, destrozando lo poco que quedaba de ella repitiendo sus recientes ridículos.

Pero nada más lejos. Amy resurgió y dio una excelente actuación, irónicamente cantando “Rehab” y “You know I´m not good”. Además gano cinco de los premios en los que competía. Se convirtió en la protagonista absoluta de la gala y del momento. Amy estaba de nuevo peleando.

Se metió en nuevos proyectos, como ésta genial versión de la canción It´s my party, se puso a componer un tema para la BSO de 007: Quantum of Solace, estaba pensando en un nuevo disco y programó una nueva gira. Pero todos estos planes quedaron en nada, de la gira solo dio un concierto en Belgrado con catastróficas consecuencias. Las canciones que iba a componer con Mark Ronson se pospusieron, ya que esté tras pasar unos días con ella afirmó eufemísticamente que no la veía preparada.

Creo que ya sabéis como acaba la historia, lo peor es que se sabía mientras pasaba. Cada aparición era peor que la anterior, cada momento parecía que iba a ser el último. Se decía que había superado con éxito la rehabilitación y volvía a aparecer colocada y desorientada, como en su última actuación en el Roundhouse de Londres para acompañar a una artista amiga, actuación en la que no canta ni una línea.

Su muerte no sorprendió nadie, aunque a mi personalmente me entristeció mucho porque siempre confié en que pudiera remontar y vencer sus demonios. No fue así. Amy moría en su casa de Camden en julio de 2011, integrando el selecto club de los 27, formado por estrellas de la música tan truncadas como ella.

Yo por la época vivía en Londres y por supuesto me acerqué a su casa, en cuya puerta se había formado un improvisado panteón donde los fans dejaban poesías, fotos, ropa, dibujos, botellas, cigarros, flores y lágrimas. Allí murió la chica y nació la leyenda.

Como homenaje, os dejo la última canción había grabado es esta “Body and soul” junto a Tony Bennet. Tributo a los años 30 del jazz, que previamente habían interpretado Ella Fitzgerald, Billie Holiday Etta James o Frank Sinatra, todos ellos admirados por la cantante.

 

BOLA EXTRA, encuentra  las diferencias entre este vídeo y este

Comer es elegir

Mi filosofía con la comida ha sido siempre la de “comer como si no hubiera un mañana” (aplicable a tantos otros órdenes de mi existencia…), combinada con apertura total a probar cosas nuevas y a comer de todo.  Yo esto lo achaco a una buena educación alimentaria, consistente en lentejas para comer, desayunar y cenar si no te las comías, y a una actitud curiosa y respetuosa con la comida.

Fuera del “sí a todo”, nunca había entrado en más consideraciones ni éticas ni ecológicas hacia lo que como, aunque recientemente estoy adquiriendo conciencia como consumidora. Como consumidores tenemos un potencial enorme para premiar ciertas cosas y evitar otras, y un consumidor informado y concienciado puede lograr grandes cambios. Así que recientemente, he adoptado políticas de intentar comer 1) local  2) de temporada.

temporada

Cositas bonitas de temporada, click para ampliar, ¡TATUAROSLO!

Y las patatas, SIEMPRE alavesas. ¡Esto es una orden! ¡Si veo este tubérculo de procedencias lejanas, me enfurezco! (¿Francia? ¿Australia? ¿Estamos locos?). Yo conozco a productores y sé lo sacrificada que es la agricultura, que no atiende de horarios de entrada ni de salida al trabajo, y que es tan dependiente de la meteorología. Condenar a los agricultores locales a la ruina porque no pueden competir en costes con otros países es una tremenda irresponsabilidad.

Otra consecuencia lógica de comer local es reducir el impacto ambiental del transporte. No tengo ningún interés en echar cuentas por vosotros, pero creo que ya os podéis imaginar que si importamos naranjas de la china, el viaje que hace el producto corre de nuestra cuenta y de la del planeta.

En cuanto a lo de elegir solo productos de temporada, cuesta un poco aprender y no siempre es fácil con estas vidas modernas, pero es altamente recompensado por comer con sabor y por la ilusión que hace esperar a que sea su momento óptimo. Información haberla hayla y mucha, y seguro que vuestros mayores os pueden ayudar porque la disponibilidad de todo todos los días del año es bastante reciente. ¡También la gente que tiene huerta es buena fuente de información en este tema!

Pero no quiero abandonar este post concienciador sin recomendaros un par de cosas que dan un pequeño pasito más allá.

Este vídeo es de una fábrica de pollos. Los pollos no se fabrican me diréis, pero no me podréis decir eso después de ver el vídeo… Aparte de las condiciones de los animales que son aterradoras, impresiona mucho por lo deshumanizador y alienante que es para los trabajadores de la fábrica.

La surconsommation from Lasurconsommation on Vimeo.

No sé, yo prefiero comer de esto…

niñogaliinas

Niños y gallinas felices

Estás prácticas insanas se pueden evitar comprando o consumiendo orgánico. Sé que es más caro, pero por suerte cada día es más accesible. También puedes abrazar “le vegetarianismo”. Yo no he llegado (ni creo que llegue) a este punto, pero ciertamente cada vez consumo menos carne y trato de concienciarme en ese sentido.

Y por último otra cosa que me tiene loca perdida, este programa “Cómo es lo que como”: http://www.mitele.es/programas-tv/como-es-lo-que-como/

Son documentales sobre la tecnología que hay detrás de los alimentos cotidianos, y aunque el enfoque es “GUAAAUUU somos americanos, producimos toneladas de salchichas y somos impresionantes”, asusta ver determinadas cosas y seguro que os hace pensar.

¿Vosotros tenéis información recomendable en este sentido? ¿Alguna práctica respetuosa  que compartir? ¿Tenéis huerta? ¿Sois crudiveganos? ¡¡Contádme!!

 

El camino de la pintura continúa (II)

No os creeréis que me quedé pintando un arcoiris ¿no? Qué bien pudiera haber sido, dada mi casilla de salida, pero no. Yo soy una intrépida, y báscicamente tenía el curso pagado, así que durante meses he acudido religiosamente a mis clases de pintura. Digo religiosamente y digo bien, y digo clases porque se llaman así, pero en realidad, eran más bien homilías del profeta JT.

JT por si no os habéis centrado todavía, es EL Maestro, EL Artista, EL Gurú, EL centro de mi universo pictórico. El alfa, el omega.  No le negaré su arte, que lo tiene, pero su capacidad discursiva y de venerar lo que dice es asombrosa. El habla y declama y sabrosea sus anécdotas, y las repite, y se deleita. Yo no sé si llegaré a ser artista, pero desde luego juro no abrasar a esos niveles, eso no me lo transmitirá. No ayuda mucho a su ya inflado ego que prácticamente seamos todas alumnas, jóvenes y amables, y que sonriamos con educación sus arranques. No quiero parecer resentida y lo cierto es que a mi me divierte bastante, pero un poco menos de autoencantamiento sería de agradecer.

El caso es que JT hablar habla, pero enseñar enseña lo justo. Yo entiendo que estos cursos express así planteados no son el equivalente a una licenciatura en Bellas Artes (¿o se dice ya grado también? Dios mío soy taaaan mayor), ni siquiera a un curso de CCC si me apuras, pero podría ser que en vez de ser tan batallas fuera un poco más didáctico. En lo que son esas horas lectivas, que luego bibliografía pendiente tengo para sepultarme en ella: El color, Colores componentes de la luz, Las teorías de Chevreul, y una obrilla titulada Poesía y Poema también, de propina. Si algún día tengo a bien hacer los deberes y leérmelos, que intención tengo, y si aportan algo a mi vida, os lo haré saber.

Una de las primera cosas en las que JT me instruyó es en el arte del puteo al nuevo, esto lo aprendí rápido. Llegaba, nos preparaba un ejercicio al que también podríamos denominar montaje, nos echaba un rollo bendito. Y venga chicas (las aprendices éramos todas chicas, no es que JT tenga perspectiva de género), pintad, manchad el cuadro, autoconoceos a través de la expresión. Y a ver que pasaba…

El primer puteo efectuado fue este, además de que teníamos que representar tan armoniosos objetos, sólo podíamos utilizar los colores primarios y sus variantes.

la foto 2

Un montón de cosas feas en alegre composición

Es feo, muy, el lo sabía, todas lo sabíamos. Tan feo que se estuvo justificando durante más tiempo de lo normal (y esto ya venía siendo de un metraje abusivo), y nos decía que había que trascender el objeto, que buscar lo bello, que abstraerse, que crear en resumen.

Sorprendentemente, muchas de las alumnas lograron estos objetivos. Ya os conté que ahí la gente llegó aprendida ya, que la que no era diseñadora gráfica era ilustradora. ¡Incluso hay una que se dedica a la arte terapia! Yo considero que eso es trampa, si el curso se llama iniciación a la pintura hay que ir ahí a iniciarse ¿no? Pues no, allí de ese bodegón horripilante si hicieron obras de arte. No os puedo poner imágenes por temas de copyright, que no, no estamos tan flipadas todavía, es que por aquel entonces estábamos empezando y me sabía mal acosarlas a fotos. Pero debéis creerme cuando digo que salieron cosas bellas y artísticas, composiciones creativas y sugerentes, cuadros muy inspirados a pesar de la fealdad de partida del asunto.

Y bueno, luego estoy yo y mi primera creación.

la foto 2

ARTE con MAYÚSCULAS, ¿algún comprador?

JT dijo que había creado un diálogo interesante de formas redondeadas, pero yo le pago, y creo que no debo tenerle muy en cuenta dada su tendencia al palabrerío y al enrollamiento. Mis co-compañeras me dijeron que para ser la primera cosa que pintaba estaba muy bien, pero no debería haber sido la primera para todas ¿¿¡eh malditas!??

Mi madre me dijo que era naif, mi amiga Taxlawyerjunior me dijo que era naif aunque se lo esperaba peor. Mi amigo Artistamaño dijo que los colores eran bonitos y que era naif… En fin, por lo visto es naif, que es lo que  JT diría que ha pintado su hijo recién nacido con lo que acaba de vomitar, o lo que te diría alguien que te quiere y quiere animar tu incipiente carrera artística para no herirte.

Pero ya os doy yo la definición de naif que vengo estudiada:

La denominación naif (del francés naïf, ‘ingenuo’) se aplica a la corriente artística caracterizada por la ingenuidad y espontaneidad, el autodidactismo de los artistas, los colores brillantes y contrastados y la perspectiva acientífica captada por intuición. En muchos aspectos, recuerda (o se inspira) en el arte infantil, muchas veces ajeno al aprendizaje académico. El concepto naíf alude no sólo a cierto estilo, aplicado en el arte, sino que se formaliza en una graciosa falta de conocimientos técnicos y teóricos.

Si “graciosa falta de conocimientos técnicos y teóricos“, o que recuerda “al arte infantil” os parece poco hiriente, no sé que será lo próximo que hagan para animarme, darme una hostia con el lienzo supongo…

Pero yo os digo que JT tenía mucha razón en su planteamiento, y que mi primera obra me sirvió para trascender el objeto, porque al fin y al cabo, poco se parece, y sobretodo para autoconocerme, ¡eso no me lo esperaba y así ha sido! He descubierto que me gusta pintar cosas redonditas, que me gustan los contrastes de colores (a ser posible de los que ya me he comprado), y uno de los mejores hallazgos de toda mi vida, pintar me relaja. Ninguna otra actividad a la que me haya dedicado me ha relajado tanto como pintar, y es que las pinceladas absorben, te concentran en los detalles, te metes en el cuadro de verdad.

Ya es más de lo que soñé obtener de estas lecciones, y para un nervio como el mío no es poco, pero es que además con el tiempo he ido haciendo algunas cositas que me han llegado incluso a gustar (aunque a mi madre sigo sin verla convencida), ya os iré contando porque el camino de la pintura, continuará…

 

Mollyperri mon amour

Hola Otaola´s friends, ¿miss me? No contestéis que no hace falta…

He pasado unos días en Ciudad Verde y alrededores que mal podría llamar vacaciones, aunque han estado cerca. Puesta al día con amigasdesiempre, familieos varios, alguna excursioncilla interesante y dedicación casi en exclusiva al cuidado, paseado y amado de mi perri, que pareciera que nunca una mujer amó más a otro ser vivo que yo en estos días, y así ha sido.

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Mollyperri en acción

Le digo perri porque aunque oficialmente su sexo biológico es hembra, mi perri ha trascendido las barreras e imposiciones propias de su género e incluso las de su raza, y aparte de ser asexual tampoco es que disfrute mucho de la compañía de sus iguales, y se decanta más por las personas, vaya usted a saber por qué. Quizá se tiene por una, y desde luego tiene más calidad humana que muchas… quizá es consciente de que es más evolucionada que el prototípico olisqueaculosmarcafarolas, ya que su inteligencia es sin igual.

No me creáis si no queréis, o tachadme de subjetiva porque es mía y me veis parcial, pero una perra que perrea tanto como la mía podría liderar el club MENSA de los canes, y hasta el de los humanos si me apuras y hubiera pruebas adaptadas… Un ladrido yes, dos nou…

Además creo que es una cuestión genética y científica. Una raza popularmente conocida como milpolvos, chucho o “canidus comunis”, dado que no va a sobrevivir por razones estéticas y nunca se pondrá de moda cual bulldog francés, tiene que hacer frente a la vida y a la supervivencia con sus propios recursos, véase inteligencia y adaptación al medio. Y son años, qué digo años, milenios, de cría y selección natural en esos pueblos de Dios donde surge el chucho, que junto a otros miles de color indeterminado y tamaño sorpresa, pelea por un hueco en el ecosistema.

Por tanto mi perra tiene una larga tradición de espabilamiento y lucha por su vida, que ahora, domesticada, se traduce en que en realidad la perra me tiene a mi.

Es ella la que me saca de paseo, me ladra si cruzo en rojo, me lleva a los sitios donde le dan comida, se hace amiga de los niños para que le den su merienda, me trae su plato si se me pasa la hora de comer… Un sinfín de habilidades.

Le falta hablar oigan, hablar con palabras porque con esos ojazos ya me dice lo que quiere. Especialmente cuando ha liado alguna ha perfeccionado la expresión facial “si, he sido yo, sé que lo sabes, pero soy una perra adorable y arrepentidísima y nunca jamás de los jamases lo volveré a hacer”. Por supuesto, sabe ponerse de pie, abrir ciertas puertas, saltar tres veces su tamaño (esto lo voy a consultar pero creo que da para récord Guiness), incluso tiene un baile de la victoria que es de pie y haciendo giros, por si todo falla y tiene que readaptarse y unirse al circo.

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Amadme

En fin, me ha dado amor verdadero y mucho entretenimiento en estos días festivos raros, y ya la echo de menos, por lo que me estoy planteando litigar oficialmente por su custodia con toda mi familia, que no os creáis, pelearan por ella con su vida porque en realidad nos tiene a todos locos.

El único que parecía ser inmune a sus encantos era mi padre, al que le suponía una dificultad enorme aprenderse su nombre y la llamaba Chuchi. Para ganárselo tuvo que salvarle la vida, como os lo cuento. Mi padre estaba solo en casa, de noche y dormido cuando se desató un incendio, que quizá hubiera tenido trágicas consecuencias si la perra no le hubiera despertado a tiempo…. Quizá lo provocó ella misma para apuntarse ese tanto, eso nunca lo sabremos, el caso es que ya estamos todos rendidos incondicionalmente a ese miembro indispensable de nuestra familia.

Si con todo esto no la amáis como yo, estáis enfermos, o yo cegada por el amor quién sabe.

Teatro desnudo: El laboratorio escuela

No dejen de ir al teatro. El teatro es la forma más pura y directa, sin intermediarios, de experimentar una emoción que se está creando, de forma única para ti en ese mismo lugar e instante en el que te encuentras. Desde luego hay otros camino de paladear la ficción, pero no tan rectos y vívidos.

No dejen de ir al teatro.  Mañana es el día mundial del teatro y mientras los precios suben inflados por los impuestos, y las salas se desangran de espectadores, y los actores malviven, el teatro sobrevive como puede. No dejen de ir al teatro, no lo dejen morir.

No dejen de ir al teatro. Así acaba la obra que fui a ver el domingo en el Teatro Laboratorio, parte del El Ciclo que representan varias veces al mes. Si tenéis la fortuna de vivir o parar por Barcelona próximamente, os deseo mucho que asistáis.

ciclo laboratorio

Foto: Ulises Fontana

 

 

Las obras del laboratorio no son solo obras como tal. Son vivencias.

Se trata de piezas experimentales, esenciales y desnudas. Metafórica y literalmente.

Un actor, un texto, una escena. Solos. Lo mínimo para perpetrar un texto que se te clava con fuerza en el subconsciente taladrándote.

 

Desde lo más profundo de los actores surge la intensa experiencia que se vive en estas representaciones, experiencia violenta, que te sacude y te remueve. Acabas mareado, descompuesto, dolorido.

Yo fui a ver y vivir estas piezas, que os comento brevemente, aunque no pueda describir ni escribir lo que sentí:

Clémence Caillouel. Adaptación de “La casa de la fuerza” de Agélica Liddell.

Paulina recuerda el número de la matrícula que escribió en su brazo, presintiendo quizá su muerte. Buscando el amor aunque fuera en ilusiones dio con hombres que se preocupaban por los periódicos, los zoológicos, la humanidad en general, pero no por ella. Fue golpeada, violada y asesinada. Pero su espíritu permanece, su historia permanece, su dolor permanece.

Raúl Ornelas Aguirre. Adaptación de “El último beso de Loba Lamar” de Pedro Lemebel.

Loba Lamar tiene un embarazo fúnebre incubando el sida. La bella diva histriónica repasa con acidez y humor negro la historia de su vida. Así como la de su muerte anunciada, acompañada por sus compañeras de profesión y esclavas de sus más mínimos deseos de moribunda.

Julieta Dentone. Adaptación de “Muerte en directo” de Guillermo Heras.

Una actriz reflexiona sobre el teatro y su profesión. Harta de la teoría y de la vida marginal a la que le condena la búsqueda de la verdad, se plantea el drama definitivo, la obra total, su muerte real en directo, aunque no sin cierto miedo a la sobreactuación.

Y acaba pidiéndonos que no dejemos de ir al teatro, y yo personalmente, no lo haré.

Bolaño Bolaño Bolaño

Te doy las gracias ciudad condal por estas cosas que traes a mi vida, que la ponen del revés, seguramente sin que tu lo pretendas, que me dan segundas oportunidades y que hacen que mi felicidad tienda a infinito.

Hace diez años que moría en esta misma ciudad de mis amores y desvelos, Roberto Bolaño. Poeta y escritor chileno que ha muerto y ha resucitado.  Barcelona se ha volcado como solo la catalanidad más seria sabe, en devolverlo a la vida en digno homenaje por el décimo aniversario de su fallecimiento.

Así que últimamente Roberto Bolaño, su imagen, su huella, su obra, convive con nosotros, omnipresente y misterioso. Bibliotecas, centros culturales, conferencias y librerías son su hogar, y así es muy difícil no encontrárselo.

Yo ya había leído, o intentado hacerlo, alguna obra suya. Probablemente cuando aún estaba vivo, hace tanto fue. Y aunque en la época se zanjó con un “interesante, pero no me va”, hoy en día soy capaz de ver que me faltaba experiencia vital, oscurantismo y referencias para adentrarme en su obra. Virtudes todas que he ido acumulando en este tiempo, en el que Bolaño se moría y yo vivía.

Así que aquí estamos de nuevo, frente a frente, y esta vez si, me he dejado conquistar.

bolaño

De todas las posibilidades que había para reencontrarnos, resulta que esta pasión me la ha contagiado una rata, Pepe el Tira, la rata policía de “El policía de las ratas”. No puede haber palabras que describan mejor el cuento que el propio cuento, así que os animo a leerlo y a dejaros contagiar también.

Pepe el Tira es una rata ambigua, individualista y solitaria. Consciente de su diferencia pero que al vez no quiere perturbar a su pueblo. Quizás anhela la felicidad se sus hermanas ratas que no destacan en nada y parecen adaptarse. Él en cambio, lleva el nombre de su tía, Josefina la cantaora, otra rata anómala y artista, venerada y temida por la comunidad, y está marcado por ello.

Josefina la cantaora ha muerto, pero si queréis saber más de ella y de su época, Franz Kafka la retrató mucho antes de que nacieran Pepe el Tira y Bolaño en “Josefina la cantaora o el pueblo de los ratones”, de cuando las ratas eran ratones, y Josefina les conmovía con un arte apenas comprensible para ellos.

Pepe el Tira es digno sobrino de Josefina, pero su tiempo tiene otras dobleces y vías muertas, y a Pepe le obsesionan los cadáveres que va encontrando en ellas, y lo que va descubriendo de si mismo, de su pueblo, de sus noches y de sus túneles al recorrer las cloacas.

A mi me ha fascinado lo que me ha mostrado en su camino, y he vuelto a abrazar a Bolaño, con más ganas, arrepentida cual hijo pródigo, y pienso sumergirme en sus obras, y que no se me escape nunca más.

Gracias de nuevo Barcelona por hacernos coincidir otra vez, y a ti Roberto, encantada de conocerte, no te dejaré ir.

***ACTUALIZADO, DISPONIBLE LA LECTURA DRAMATIZADA DEL POLICÍA DE LAS RATAS QUE OS CONTABA. NO DEJÉIS DE VERLO SI PODÉIS:

 

El juego de la muerte: El experimento de Milgram revisitado

No sé si alguna vez, ante abominables abusos y violaciones de derechos humanos dirigidas, habéis hecho la siguiente reflexión: ¿Qué hubiera hecho yo en su lugar? ¿Hubiera sido víctima o verdugo? ¿Hubiera tratado de pararlo? ¿Abandonado al menos? ¿Siquiera levantado la voz? Seguro que pensáis que seríais incapaces de cumplir con órdenes inhumanas que contradijeran vuestros principios. En teoría está muy claro. Además todos somos buenos hasta que se demuestre lo contrario.

Stanley Milgram, psicólogo de la universidad de Yale, no se hizo estas preguntas, pero las utilizó como base para uno de los experimentos más famosos de la historia, que realizó en 1961, cuyos resultados sorprendieron incluso a los que lo llevaron a cabo. Su experimento no fue casual, en la época se acababan de finalizar los juicios por crímenes contra la humanidad de los dirigentes nazis durante el III Reich, y en muchísimos de ellos, los acusados trataban de defenderse alegando que “cumplían órdenes”.

Aquí algunos de los sujetos

Aquí algunos de los sujetos

Básicamente Milgram con su experimento trató de medir cómo de lejos llegarían personas normales a la hora de aplicar sufrimiento físico a otras, simplemente porque alguien se lo pedía.

El experimento consistía en que un examinador A fuera interrogando a un examinado B sobre una lista de palabras asociadas que previamente había que tenido que memorizar. Si el sujeto B se equivocaba, A tenía que administrarle una descarga eléctrica cuya potencia debía ir incrementando con cada error.

En realidad, el único sujeto de análisis era A, ya que B se trataba de un actor cuyas reacciones ante las descargas estaban grabadas. Si en algún momento A mostraba deseos de abandonar, había un “científico” junto a él que le recordaba que su obligación era continuar con las siguientes frases:

Continúe, por favor.
• El experimento requiere que usted continúe.
• Es absolutamente esencial que usted continúe.
• Usted no tiene opción alguna. Debe continuar.

Si después de esta secuencia de frases A seguía negándose a continuar, el experimento se daba por acabado. También si se administraba la máxima descarga (450 voltios) tres veces seguidas se daba por concluido.

Pues bien, aunque en el planteamiento del estudio se esperaba que únicamente alrededor de un 1 a 3% (porcentaje estimado de sádicos y psicópatas en la sociedad americana…) continuara con las descargas hasta el final, el resultado fue que el 65% lo hizo.

El 100% de los participantes llegaron hasta los 300 voltios, y el 65%, aunque visiblemente incómodo, hasta el final.

Incluso aunque los interruptores a partir de 375 voltios estuvieran marcados con el rótulo “PELIGRO: descarga grave”. Incluso aunque en los niveles finales, el interrogado dejara de reaccionar y de contestar, no dando señales de vida e indicando que algo muy grave pudiera haberle ocurrido.

Para que saquéis vuestras propias conclusiones, estos son algunos fragmentos transcritos de la grabación que escuchaba el sujeto A, pertenecientes al que supuestamente estaba recibiendo las descargas en algunos niveles:

120 voltios: “¡¡¡Uf!!! Oiga, esto realmente duele”.
150 voltios: “¡¡¡Uf!!! ¡Experimentador! Eso es todo. Sáqueme de aquí. Le dije que tenía problemas cardíacos. Me está empezando a molestar el corazón. Sáqueme de aquí, por favor. Me está empezando a molestar el corazón. Me niego a seguir. Déjeme salir”.
165 voltios: (Gritando) “¡¡¡Uff!!! ¡Déjeme salir!”.
180 voltios: (Gritando) “¡¡¡Uff!!! No soporto el dolor. ¡Déjeme salir de aquí!”.
195 voltios: “¡¡¡Uf!!! Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Mi corazón me está molestando. ¡Déjeme salir de aquí! ¡No tiene derecho a retenerme aquí! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! Mi corazón me está molestando. ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir!”.
210 voltios: “¡¡Uf!! ¡Experimentador! Sáqueme de aquí. Ya tuve suficiente. No participaré más del experimento”.
255 voltios: “¡¡¡Uf!!! ¡Sáqueme de aquí”.
270 voltios (Gritando) “Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Déjenme salir de aquí. Déjeme salir. ¿Me escucha? Déjeme salir de aquí”.
300 voltios: (Gritando) “Me niego rotundamente a contestar más. Sáqueme de aquí. No puede retenerme aquí. Sáqueme. Sáqueme de aquí”.
315 voltios: (Grito intenso) “Le dije que me niego a contestar. Ya no formo parte de este experimento”.
330 voltios: (Gritando intensa y prolongadamente) “Déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. Mi corazón me está molestando. Déjeme salir, le digo. (Histéricamente) déjeme salir de aquí. Déjeme salir de aquí. No tiene derecho a retenerme aquí. ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir! ¡Déjeme salir de aquí! Déjeme salir. Déjeme salir”.
345 a 435 voltios: (Silencio).
450 voltios: (Silencio).

Con este experimento,  Milgram sentó las bases de su teoría de la obediencia, que ha producido grandes trabajos teóricos, dando lugar también a las interesantes teoría del conformismo y teoría de la cosificación. Pero su experimento quedará como uno de los más escalofriantes jamás llevado a cabo, porque corrobora la justificación “cumplía las normas” y lo que es más importante, viene a demostrar que la mayoría, de haberse encontrado en una situación similar, muy probablemente hubiera hecho lo mismo.

Aunque para mi, personalmente lo más grave de esta historia es que las personas que participaron en este experimento, no sufrirían NINGUNA consecuencia en caso de abandonarlo. Si extrapolamos estos resultados añadiendo miedo a la represión, a algún castigo, a perder tu trabajo, cuáles serían los resultados…

Sé que podéis (querréis) pensar que esto es algo muy antiguo, que la sociedad ha evolucionado, que hoy en día jamás se desarrollaría así. Pues ante esta excusa, varios datos:

-El experimento se ha conducido en otras épocas con sus correspondientes variaciones de sujetos, representación de la autoridad, muestreos más o menos amplios… Dando invariablemente resultados por encima del 60%.

-Más recientemente en Francia en 2009, se ha adaptado el experimento a la actualidad sustituyendo la autoridad científica por una autoridad más “moderna”: un plató de televisión. El sujeto ya no cree que está participando en un experimento científico sino en un concurso, y la autoridad a la que obedece es una presentadora de televisión. Y el resultado no ha hecho más que empeorar ya que en este caso, el 80% llegó hasta el final.

Aquí os lo dejo completo:

Todo esto para llegar a la conclusión de que lo raro, lo estadísticamente improbable, es desobedecer. Estamos programados para la obediencia, incluso aunque contradiga nuestros más elementales valores. No somos mejores que aquellos que despreciamos, quizá nosotros haríamos lo mismo. A desobedecer se aprende, a no comulgar con lo que no nos gusta, con lo que nos nos parece correcto. De hecho, desobedecer es lo difícil.

Principios e ideales tenemos todos (o creemos tenerlos), pero la fuerza necesaria para levantarnos, para parar, para no cometer una injusticia, ¿la tendríamos?

Lo esperanzador, y con lo que intento quedarme (e identificarme claro, nadie quiere pensar de si mismo que es un cobarde o que es mala persona), es que en todos los casos hubo valientes, gente con el coraje suficiente para no tomar parte en aquello que no querían, para desafiar lo que se les ordenaba. En todos los experimentos sin excepción, al menos una parte, por pequeña que fuera, dijo basta.

Y tú.. ¿qué harías?

Be whiter my black friend

Hoy quiero habar de una tendencia que, si bien yo pensaba se encarnaba en una sola persona, descubro que se está generalizando alarmantemente con imprevisibles consecuencias en toda una raza: la blanqueación de los negros.

michael

 

Así es, no solo Michael Jackson, paradigma delirante de este comportamiento, trató (con notable éxito) de mutar de raza. Hay todo un mundo de servicios y cuidados al alcance del negro que quiera dejar de serlo, o por lo menos de parecerlo.

 

Para empezar está la cuestión del pelo. Me imagino que habréis sospechado alguna vez del pelazo de las estrellas negras. Un día son rubias con melena ondeada de tres metros y al siguiente llevan el pelo liso japonés de tres centímetros. Aunque esto es aplicable a todas las estrellas en general, que tienen equipos de estilistas que son auténticos ingenieros estéticos obrantes de los más inverosímiles milagros; con las negras, ves las melenas afro, los rizos apretadísimos que llevan al natural y algo no encaja.

De esta cuestión precisamente se ocupa Cris Rock en el documental Good Hair. Aunque tiene un tono divertidísimo analiza de forma muy crítica todo el entramado del negocio que hay detrás de los productos al servicio del pelo de las negras. Prueba las consecuencias del uso de producto como “Relax”, un alisante de cabello altamente tóxico (cuya aplicación se describe como una sesión de tortura), con una lata de cocacola que literalmente se desintegra cuando se introduce en el producto.

También analiza las pelucas, como se cosen al cuero cabelludo de las mujeres, de donde viene el pelo humano con el que se fabrican… En resumen, un documental muy interesante que se decidió a realizar inquieto por las preocupaciones expresadas por su hija de 6 años en cuanto a su pelo.

Pero lamentablemente la transformación no acaba ahí, hay algo mucho más evidente contra lo que luchar si eres negro, el color de la piel.

Los productos de blanqueamiento de piel están a la orden del día, estudios recientes han determinado que en el continente africano los utilizan una de cada tres mujeres en ciertos países.  En el siguiente video de la BBC World se habla de esto y se entrevista a una mujer que acaba de hacerse un blanqueamiento de piel. Afirma no querer ser “blanca”, pero sentirse más guapa con la piel más clara.

La distribución de estos blanqueantes está generalizadísima y prácticamente descontrolada, peluquerías, supermercados, al alcance de cualquiera. Pese a que los dermatólogos advierten que los componentes presentes en la mayoría, como ciertos esteroides, sólo deben usarse bajo prescripción médica, y otros como la hidroquinona, que limita la producción de melanina en la piel, es un agente químico potencialmente cancerígeno cuya utilización está prohibida en la Unión Europea.

Estos productos se utilizan de forma externa, pero también en inyecciones si se quiere acelerar el proceso o en zonas más difíciles de blanquear como manos, cuello, codos, rodillas… Con gravísimas consecuencias para la salud. Las quemaduras, eccemas, manchas… no son nada comparados con un más que probable cáncer de piel. También producen severos problemas de cicatrización, que pueden desembocar en amputaciones si se producen accidentes en las zonas blanqueadas.

Por desgracia, muchas veces, la utilización de estos productos se vuelve irreversible, ya que al parar el uso empiezan a parecer manchas, bultos y desfiguraciones. Y aunque los que lo utilizan adquieran concienciación de los problemas que les puede causar, es demasiado tarde y lo siguen utilizando.

En fin, un panorama terrible y espeluznante, herencia del colonialismo blanco en África y del  modelo estético “Whiteafroamerican” triunfador en Estados Unidos.

 

Beyonce

Beyonce es más blanca que yo

Obama

Otro ejemplo poco black…

 

 

 

 

 

 

 

Con estas prácticas las mujeres negras (afecta en su mayoría a mujeres, aunque no solo), ponen en riesgo extremo su salud para ajustarse a un canon de belleza occidental  que se les impone como “deseable y de éxito” por todos los frentes. Como nota positiva, os dejo este artículo que habla de la lucha de Grace Amey-Obeng, que a contracorriente combate estas prácticas y promueve desde su escuela exaltar la belleza africana tal cual es.

No hablaré de las intervenciones quirúrgicas para hacer desaparecer ciertos rasgos, que también las hay, porque excede la temática de este artículo, y porque es común a todas las razas. Siendo en este caso quizá las asiáticas las más afectadas por la “ampliación de ojos”.

Lamentablemente todo esto no es sino un reflejo más de un problema generalizado del que todos somos víctimas, los cánones de belleza imposibles, la no aceptación física de como somos, la presión de los ideales estéticos a las que nos someten ciertas industrias… Pero en este caso, se da un paso más y se trata también de negar la esencia étnica, con trágicas consecuencias.